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  • Tras años de abandono por parte del anterior equipo de gobierno, que dejó un teatro que se caía a pedazos, el PP devuelve la dignidad a un edificio emblema de la cultura de Burriana.

Burriana. (07.08.26).- El Partido Popular de Burriana ha puesto en valor la intensa labor de captación de fondos externos procedentes de otras administraciones que el equipo de gobierno está llevando a cabo desde su llegada al consistorio. Fruto de esta rigurosa gestión Burriana ha recibido una nueva subvención autonómica de 47.901,63 euros de la Conselleria de Educación, Cultura y Universidades de la Generalitat Valenciana. Esta ayuda cubre el 70% de la inversión efectuada en la modernización del interior, la digitalización y equipamiento de las instalaciones del Teatro Payà.

El presidente del Partido Popular de Burriana, Alejandro Clausell, ha destacado que “la subvención absorberá una partida de casi 60.000 euros” empleada en culminar y reacondicionar la sala de ensayo —un espacio que se mantuvo injustificadamente en ladrillo caravista y sin pavimento desde la construcción del edificio— y en adecuar el área del antiguo bar y almacén. Además, los fondos captados permiten “financiar los nuevos focos del escenario y la instalación de pantallas digitales informativas en la fachada, modernizando las infraestructuras de la ciudad sin cargar las arcas municipales”, ha añadido Clausell.

Esta inyección económica se suma al importante respaldo económico logrado a través de la Diputación Provincial de Castellón, presidida por Marta Barrachina, que aportó 150.000 euros mediante el Plan Impulsa para la remodelación de este inmueble cuya inversión total ha rondado los 300.000 euros. Frente a la inacción del pasado, “el Partido Popular ha resuelto los graves desperfectos estructurales y ha revitalizado el inmueble ahorrando el máximo dinero posible al contribuyente mediante la búsqueda constante de ayudas interinstitucionales”, ha valorado Clausell.

El también portavoz del Partido Popular de Burriana ha destacado que «cuando entramos a gobernar nos encontramos un Teatro Payà que se caía literalmente a pedazos, con una fachada peligrosa por desprendimientos desde 2017 y estancias interiores inacabadas que eran la viva imagen de la desidia de la izquierda«. En este sentido, ha remarcado que «la diferencia en la gestión es evidente, mientras antes imperaba la parálisis ahora hemos rehabilitado el Teatro Payà con el mínimo esfuerzo del bolsillo de nuestros vecinos”.